Triste Keila.

Stephen miró fijamente a los ojos a Keila durante varios minutos, contemplando nuevamente esa mirada:
-Dicen que si vas a suicidarte, no se lo dirás a nadie, que eres un cobarde si lo haces y no lo harás. Simplemente te suicidarás y nada mas si es lo que quieres hacer. Bienvenida a la excepción, Keila, voy a suicidarme.

Se desnudó, fue al cuarto de baño, se introdujo lentamente en la ducha:
-Dicen también, que rajarte las venas en una bañera con agua caliente, es una muerte dulce.

Su cuerpo se introdujo por completo, el agua estaba excesivamente caliente y necesitó unos instantes para acostumbrarse a la temperatura. Keila estaba asustada:
-Stephen, no lo hagas, aún estas a tiempo de solucionarlo todo, no será un buen final, no puedes terminar así.
-Keila, sabes que este es el mejor final de los finales.

Buscó entre el agua y sacó una cuchilla, la deslizó por su piel, recorrió gran parte de su cuerpo con ella.
Se acarició las muñecas un momento antes de rajar su carne con esa oxidada cuchilla, fue un corte lento, desgarrando las venas.
No tuvo fuerzas para pasar a la siguiente muñeca.

La respiración fue resultándole imposible, las bocanadas de aire ya no causaban efecto, era trabajoso mantener los ojos abiertos, se dejó llevar, su cuerpo fue haciéndose cada vez mas pesado, la transparente agua de la bañera se tiñó de un incesante rojo visceral.

Una nota de despedida yacía en su mesita de noche, al final, adjuntaba su firma.

Keila Stephen.

~ por Caminante en Julio 16, 2008.

21 comentarios to “Triste Keila.”

  1. Ya lo ha escrito Camus: ” lo que se justifica como una razón para vivir… en algunos momentos se constituye en una excelente razón para morir” Cuando en la existencia no se acumulan más que ausencias y rutinas puede ser que el mayor acto de libertad y voluntad esté dado en el pronunciamiento de la eternidad que evocará nuestro recuerdo. ¿ Qué perderá la humanidad cuando yo muera?

  2. La humanidad perderá lo que eres.
    Eres lo que haces, tu existencia se justifica por tus actos, no eres lo que crees ser, si no, lo que haces.
    Yo sé lo que perderá la humanidad si me quito la vida…

  3. Sin duda: la clara escepción que confirma la regla.
    Besotes! Cuídate.
    Interesante blog.

  4. Siempre tiene que haber una excepción sobre algo… si no, sería muy fácil hablar de las cosas en sentidos generales.

    Gracias por tu comentario, Alicia.

    Un abrazo.

  5. El miedo a no ser nada podría más en mi caso.
    La insoportable levedad del no ser.
    Mi egoísmo humano no me permitiría tomar medidas así.

  6. El ser humano es el mayor egoísta con sigo mismo.

    Pd. el texto escrito, trata la doble personalidad, veo que nadie lo ha entendido.

  7. Hombre, que el personaje se desdobla está claro. Otra cosa es que yo haya elegido un aspecto del texto para comentarlo.
    :)

  8. Como nadie dijo nada al respecto sobre ese tema, pensé que no se entendió, de todas formas se puede tomar cualquier punto de vista y comentar lo que cada cual vea conveniente, todo mensaje (coherente) es bien recibido.

    Gracias!

  9. Keila quizás fuera la parte de ella que aún podría desear un atisbo de vida… este relato me ha hecho sentir impotencia y tristeza. Que ha podido vivir esta pobre chica para pensar que el mejor fin es el suicidio… a cada persona hay que entenderla en sus circuntancias, y por ello no puedo concebir un fin asi, más el deseo de poder hacer algo para renacer las ganas de vivir de una persona. Como debió de percibir el mundo…

    Tus relates me sugieren interesantes reflexiones, gracias por tu aportación.

    Un beso

  10. Al margen de la doble personalidad… un suicidio me parece la expresión máxima de la valentía y siempre admiraré a quién fue capaz de dar ese paso… aunque me angustie sobremanera y me resulte absolutamente desgarrador. Realmente un suicidio es una lucha entre los principios y la supervivencia… lo humano y animal que hay en nosotros…

    Podría decir que este relato caminante me ha hecho revolver el estómago, pero no por ello me ha parecido menos bello…

    Te doy las gracias por tus escritos… siempre vuelvo a leerte… para que me emociones para bien o para mal.

  11. Un relato acojonante, me ha dado cosa imaginarme la escena, situación… Al contrario que Ares, yo opino que el suicidio es un acto de cobardía, por incapacidad de enfrentarse a la realidad.

  12. Epi tu y yo nunca estamos de acuerdo eh…

  13. Bueno, yo también pienso que el suicidio es una cobardía, aunque una persona tiene que pasarlo realmente mal para decidir quitarse ella misma la vida, y esa decisión no es motivo para tomarlo como un hecho de valentía, no lo veo en absoluto admirable, no admiro a quien se quita la vida por voluntad propia, admiraría a quien es capaz de sobrevivir a pasar del peso que carga sobre su espalda.

    No somos cobardes por no decidir suicidarnos, somos héroes por continuar vivido el día el día.

    Thanx, por pasaros.

  14. Siempre es un placer pasarse por tu blog Caminante.

    Ares si todos pensásemos igual el mundo sería muy aburrido.

  15. Desde luego pienso que la variedad de opiniones respecto a un tema resulta muy constructivo. Me gusta poder interpretar un mismo echo desde diferentes perspectiva y cada opinión aporta algo nuevo.

    saludines

  16. El problema es que seguir viviendo y mirar hacia adelante puede ser una cobardía… es fácil limitarte a trabajar y sentarte delante del televisor hasta que llegue la hora de ir a dormir… y decidir no continuar con una farsa me parece una opción muy respetable… y para nada cobarde… a veces no hace falta haberlo pasado mal para… no querer continuar.

    Yo nunca lo haría… pero lo respeto muchísimo.

  17. no me gusta esa foto es muy fuerte

  18. ¡Joder que sensible!

  19. Una buena y vibrante descripción de lo que puede pensar y sentir alguien al suicidarse. La foto es muy acertada.

  20. Ese es el camino fácil, aunque muchas veces, el único que se encuentra, a veces las cosas se acumulan y no sabes cómo liberarte.
    Lo cierto es que siempre he pensado que mi final sería más o menos ese.
    Me gusta tu blog.
    Un saludo.

  21. Gracias, Isi y Capitana.

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