Esa mirada.

Como la de un animal salvaje,
sale de caza cada noche,
te huele y te persigue. 

Cuando te tiene delante,
es tarde para salir corriendo,
su hechizo te atrapa, caes en la trampa. 

Se abre paso,
a través de tu garganta,
se deja caer, muy suavemente,
y al final, hace daño. 

Esa mirada,
todos quieren domesticarla.
Esa mirada,
te ahogas en sus profundidades. 

Penetra dentro de ti,
te araña, te muerde y golpea.
Te devora por dentro. 

Se abre paso,
entre tus costillas,
y se deja caer, muy suavemente,
y al final, hace daño. 

Esa mirada, esa mirada. 

Como la de un animal salvaje,
sale de caza cada noche,
te huele y te persigue, 

Esa mirada,
todos quieren domesticarla.
Esa mirada,
te ahogas en sus profundidades. 

En su trampa has caído,
ahora te tiene delante,
observándote fijamente,
sientes su hechizo,
y es tarde para salir corriendo. 

En su trampa has caído.
Termínalo,
acaba ya con este sufrir.

© 2009 El Viaje a Ninguna Parte
Imagen; rbrtfug

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